lunes 2 de febrero de 2009

Con el jugador de ajedrez JAVIEL AGUERA


La apertura son las jugadas iniciales. Partiendo de la posición inicial, se han clasificado las distintas posibilidades que tienen cada uno de los bandos para conducir sus piezas. Se ha estudiado cada movimiento de las blancas, tras ése, cada posible respuesta de las negras, tras ése otra vez el de las blancas y así sucesivamente. En algunas líneas se han estudiado hasta la jugada 20 o más, se han clasificado, y están disponibles los análisis en los libros de aperturas de ajedrez. En otras líneas los análisis se quedan mucho antes. Los jugadores noveles no suelen conocer la teoría de aperturas, pero los más experimentados pueden saber de memoria varias decenas de líneas.

Se llaman aperturas abiertas cuando el jugador blanco avanza dos posiciones el peón de su rey y el negro le responde también con un avance de dos casillas de su peón de rey.

Se llaman aperturas semiabiertas cuando el jugador blanco avanza dos posiciones el peón de su rey y, las negras contestan con otro movimiento distinto del anterior.

Se llaman aperturas cerradas cuando el blanco mueve dos casillas el peón de dama su primera jugada.

Se llaman aperturas irregulares cuando el blanco mueve cualquier otra pieza o peón. Aunque estas también se clasifican dentro de las aperturas cerradas.

No obstante lo dicho una apertura abierta es aquella en la que no hay peones en el centro del tablero; una apertura cerrada es aquella en la que los peones están bloqueados en el centro del tablero; y una apertura semiabierta aquella en la que sólo hay un peón en el centro del tablero.

Aparte de los nombre de las aperturas tradicionales la «Enciclopedia de aperturas de ajedrez» ha codificado todas las aperturas en 500 variantes.

Es importante plantear una buena apertura en ajedrez, que va a definir el resto de la partida. Debemos establecer con eficacia:

El espacio
El tiempo
Las fuerzas combativas
La transicción de la apertura hacia el medio juego en ajedrez
Principios fundamentales de la apertura en ajedrez
Advertencia
Todos los principiantes temen quedar perdidos en la apertura, caer en una trampa que les haga perder la partida antes de empezar. Este miedo les hace demandar que se les enseñe aperturas, sin darse cuenta de que lo más importante no es conocer todas las líneas de aperturas, sino saber terminar la partida. José Raúl Capablanca afirmaba, y lo han confirmado luego todos los grandes maestros que en el mundo han sido, que toda jugada está conectada con el final; la apertura está conectada con el medio juego, y este con el final. El final, además, puede estudiarse por sí mismo. Los argentinos llaman a la apertura de la partida planteo, el cual es un término mucho más preciso que apertura.

No obstante, un mal comienzo de la apertura puede implicar un resultado catastrófico, que nos lleve a perder la partida antes de tiempo. Para evitar esto es necesario seguir estrictamente una serie de principios para asegurarnos un buen comienzo de la partida. El aficionado debe memorizar estos principios y aplicarlos siempre. Es necesario conocerlos bien antes de empezar a estudiar aperturas, ya que todas ellas se guían por estos mismos principios, resueltos de una manera o de otra. No solo evitará la catástrofe en la apertura, sino que podremos encontrar una jugada adecuada si el rival juega una variante desconocida para nosotros. Los aficionados, ni son ni quieren ser, enciclopedias de aperturas.
Conceptos clave
Antes de nada una serie de conceptos clave.

Centro: Las casillas d4, e4, d5 y e5. Si incluimos las casillas adyacentes a estas hablamos de centro ampliado.
Pieza centralizada: Pieza colocada en una de las casillas centrales de tal manera que no sea fácilmente atacada.
Tiempo: Jugada útil para llevar a cabo un plan; en nuestro caso sacar las piezas y controlar el centro.
Desarrollo: Proceso de poner en juego nuestras piezas y peones.
Espacio: Cantidad de casillas dominadas por nuestras piezas, particularmente las que están detrás de la cadena de peones.
La apertura abarca las siete, diez, quince, primeras jugadas en las que el objetivo es poner nuestras piezas en juego y controlar el centro. De esta manera planteamos nuestra partida, y aspiramos a encontrar una serie de temas tácticos en el medio juego y llegar a un final tipo, que sabemos ganar. Para hacer bien la apertura debemos tener un buen desarrollo y unas piezas activas.
Reglas para un buen desarrollo
1.- Mover una pieza o un peón diferente en cada movimiento.
2.- Abrir el juego con los peones de rey o dama, ya que pueden ocupar el centro.
3.- En general, sacar los caballos antes que los alfiles, particularmente si son del mismo lado.
4.- No sacar la dama demasiado pronto, sobre todo a casillas avanzadas. Nos la atacarían y deberíamos romper la primera regla.
5.- Enrocar lo antes posible, para resguardar al rey y conectar las torres.
6.-Procurar hacer el menor número de movimientos de peón en el planteo.
7.-Procurar mantener, al menos, un peón en el centro.
8.- En general, colocar las torres en las columnas que estén libres de nuestros peones, o detrás de nuestros peones más avanzados.
Reglas de actividad
Reglas para desarrollar las piezas de manera activa y acumular tiempos

1.- Colocar las piezas en casillas que amenacen el centro.
2.- Colocar las piezas en casillas que amenacen ganar material.
3.- Colocar las piezas en casillas que eviten una amenaza del rival.
4.- Colocar las piezas en casillas que dominen muchas casillas, particularmente en el campo contrario. (Movilidad)
5.- Colocar las piezas con armonía, es decir, en casillas que no estorben los movimientos de nuestras propias piezas.
6.- No hacer jugadas sin un objeto determinado (pérdida de tiempos).
Romper las reglas
Estas reglas no se deben romper nunca a no ser que:

a) Se pueda dar jaque mate.
b) Se pueda ganar material.
c) Se obligue al rival a romper estas mismas reglas en la jugada siguiente.
También se pueden romper si:

d) Se logra impedir el desarrollo del rival.
e) Se pueden descoordinar las piezas del rival.
f) Se pueden desbaratar la estructura de peones del rival.
g) Se logra ganar un tiempo suplementario. Por ejemplo, atacando con nuestros peones las piezas contrarias.
h) Se impide temporal o definitivamente el enroque del rival.
Estas cinco últimas reglas requieren del ajedrecista experiencia y una correcta valoración de la posición resultante.
Se puede malograr si
Un buen desarrollo inicial se puede malograr si:

a) Se cambia una pieza que se ha movido muchas veces por una que se ha movido pocas veces.
b) Se cambia una pieza activa por una pieza que no lo es, y no puede serlo en la jugada siguiente.
c) Nos capturan una pieza que hemos movido muchas veces con una pieza que se ha movido pocas veces, particularmente si es su primera jugada.
d) Nos vemos obligados a retrasar una pieza centralizada
Precisiones finales
1.- Procuraremos ganar espacio avanzando los peones centrales si, y sólo si, tenemos la iniciativa y están apoyados desde atrás por nuestras propias piezas, ya que de lo contrario los perderemos.
2.- Si podemos hacer una captura en una casilla con dos peones, uno lateral y otro central, preferiremos tomar con el peón lateral, a no ser que la captura con el peón central dé más actividad a nuestras piezas.
3.- En ocasiones uno de los bandos sacrifica un peón para que el rival pierda un tiempo capturándolo, a este lance se le llama gambito.
4.- Recordemos que para poder lanzar un ataque debemos dominar, al menos, tres de las cuatro casillas centrales. A la oportunidad de comenzar el ataque la llamamos iniciativa, y la tiene quien antes termine el desarrollo.